Triglicéridos y colesterol altos: cómo leer tu perfil lipídico

El perfil lipídico es uno de los análisis más pedidos y peor leídos. Casi todo el mundo mira el colesterol total, que es probablemente el número menos útil de todo el informe.
Vamos a leerlo bien.
Qué mide cada línea
Colesterol LDL — el que se deposita. Transporta colesterol desde el hígado hacia los tejidos. Cuando hay exceso, se infiltra en la pared arterial y forma la placa. Es el que causa aterosclerosis, y el objetivo principal del tratamiento.
Colesterol HDL — el que retira. Devuelve colesterol desde los tejidos hacia el hígado. Un HDL bajo es un marcador de riesgo. Ojo con el matiz: los fármacos que suben el HDL no han demostrado reducir eventos cardiovasculares, así que el HDL bajo se interpreta como una señal de que hay un problema metabólico de fondo, no como un objetivo a tratar directamente.
Triglicéridos — la grasa circulante. Muy sensibles a lo que comes, al alcohol y sobre todo a la resistencia a la insulina. De todo el perfil, es el valor que más se mueve con los hábitos.
Colesterol no-HDL — el número que deberías mirar. Se calcula restando el HDL al colesterol total. Engloba todas las partículas que producen aterosclerosis, no solo el LDL. Predice riesgo mejor que el LDL aislado, y es especialmente útil cuando los triglicéridos están altos, que es justo cuando el LDL calculado se vuelve poco fiable. Está en tu informe o se calcula en dos segundos, y casi nadie lo usa.
Los valores
| Deseable | |
|---|---|
| Triglicéridos | < 150 mg/dL |
| HDL | > 40 mg/dL (hombres) · > 50 mg/dL (mujeres) |
| Colesterol no-HDL | Menos de 30 mg/dL por encima del objetivo de LDL |
Con el LDL la tabla única no sirve, y esta es la idea más importante del artículo: el objetivo de LDL depende de tu riesgo cardiovascular, no de un rango de laboratorio.
| Nivel de riesgo | Objetivo aproximado de LDL |
|---|---|
| Bajo | < 116 mg/dL |
| Moderado | < 100 mg/dL |
| Alto (diabetes, varios factores) | < 70 mg/dL |
| Muy alto (evento previo, enfermedad establecida) | < 55 mg/dL |
Un LDL de 120 puede ser perfectamente aceptable en una persona joven sin factores de riesgo, y claramente insuficiente en alguien con diabetes y antecedente de infarto. El mismo número, dos conductas opuestas. Por eso el informe de laboratorio, que solo conoce el número, no puede decirte si estás bien.
Triglicéridos altos: casi siempre un problema metabólico
Cuando los triglicéridos están elevados, lo más frecuente no es un problema de grasas en la dieta. Es un problema de azúcares, alcohol e insulina.
Las causas habituales:
- Resistencia a la insulina y síndrome metabólico
- Exceso de azúcares refinados y fructosa — bebidas azucaradas y jugos
- Alcohol, que los eleva de forma muy marcada
- Diabetes mal controlada
- Hipotiroidismo — se descarta siempre con una TSH, porque tratarlo normaliza el perfil
- Obesidad abdominal
- Algunos medicamentos: corticoides, estrógenos orales, ciertos antirretrovirales
- Causas genéticas
Y un umbral que conviene conocer: por encima de 500 mg/dL el riesgo deja de ser solo cardiovascular y aparece el riesgo de pancreatitis aguda. Por encima de 1.000 es una situación que requiere manejo inmediato. Ahí el objetivo del tratamiento cambia: ya no es prevenir un infarto a diez años, es evitar una pancreatitis esta semana.
Nota sobre el ayuno: hoy el perfil lipídico puede tomarse sin ayuno para tamizaje. Pero si tus triglicéridos salieron altos, repítelo con 9-12 horas de ayuno antes de sacar conclusiones — la comida previa los eleva de forma notable.
Cuándo hacen falta estatinas
Las estatinas son el fármaco con más evidencia acumulada de toda la cardiología preventiva. La decisión de usarlas no depende del valor de colesterol sino del riesgo global.
Indicación clara cuando hay:
- Enfermedad cardiovascular establecida — infarto, angina, ictus, enfermedad arterial periférica
- Diabetes con factores de riesgo adicionales, o de larga evolución
- LDL muy elevado (≥ 190 mg/dL), que sugiere hipercolesterolemia familiar
- Riesgo cardiovascular alto según las escalas, considerando edad, presión, tabaco y otros factores
Sobre los efectos adversos, que es la preocupación más común: los dolores musculares se reportan con frecuencia, pero en los ensayos ciegos la mayoría de esos síntomas aparecen también con placebo. Eso no significa que no sean reales para quien los siente; significa que antes de abandonar el tratamiento hay alternativas —cambiar de estatina, ajustar la dosis, espaciarla— que funcionan en la mayoría de casos. La elevación de transaminasas es leve y habitualmente no obliga a suspender.
Para los triglicéridos muy altos existen además los fibratos y los omega-3 en dosis farmacológicas, que son un tratamiento distinto de los suplementos de venta libre.
Qué hacer sin fármacos
Para bajar triglicéridos —donde los hábitos rinden muchísimo—:
- Eliminar bebidas azucaradas y jugos
- Reducir o eliminar el alcohol
- Perder peso si hay exceso
- Actividad física regular
- Omega-3 de pescado graso
Para bajar LDL:
- Reducir grasas saturadas y eliminar grasas trans
- Aumentar fibra soluble: avena, legumbres, frutas
- Frutos secos, aceite de oliva
- Actividad física
- El efecto de la dieta sobre el LDL es real pero modesto, del orden del 10-15 %. Cuando el objetivo exige más que eso, la dieta sola no va a alcanzar, y postergar el tratamiento no es una decisión neutra.
Antes de tratar, descartar
Buena parte de las dislipidemias son secundarias a otra cosa, y corregir esa causa normaliza el perfil sin necesidad de tratamiento específico:
- Hipotiroidismo — el más frecuente y el más olvidado
- Diabetes mal controlada
- Enfermedad renal
- Hígado graso
- Medicamentos
- Embarazo
Por eso, ante un perfil lipídico alterado, en la evaluación entran TSH, glucosa, hemoglobina glicosilada, función renal y hepática. Tratar el colesterol sin haber mirado la tiroides es empezar por el final.
Si tienes un perfil lipídico que no sabes cómo interpretar, tráelo a consulta o revisémoslo por videoconsulta.
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